Otro proyecto de gestión inadecuado


Greenpeace: el proyecto del Ejecutivo para producir energía con residuos pone en riesgo el ambiente y la salud de la comunidad

Creación del Centro Ambiental de Reconversión Energética en La Matanza

30 agosto 2010
Para Greenpeace, la solución adecuada es la formulación de políticas y 
la implementación de programas de Basura Cero, que apuntan a lograr la 
reducción y el reciclado de residuos.
Para Greenpeace, la solución adecuada es la formulación de políticas y la implementación de programas de Basura Cero, que apuntan a lograr la reducción y el reciclado de residuos.
Buenos Aires, Argentina — Greenpeace envió una carta a los concejales del partido de La Matanza manifestando su preocupación ante la posibilidad de que se ratifique el acuerdo que crea el Centro Ambiental de Reconversión Energética (CARE). La iniciativa, que propone generar energía a partir de residuos sólidos urbanos con tecnologías "mágicas", es un riesgo para el ambiente y la salud.
La organización ambientalista expresó, a través de una carta enviada a los miembros del Concejo Deliberante, su preocupación por el avance del proyecto Centro Ambiental de Reconversión Energética (CARE), impulsado por el Municipio de La Matanza junto con el Ministerio de Planificación Federal de Inversión Pública y Servicios, la Secretaría de Energía de la Nación y Energía Argentina S.A. (ENARSA).
El proyecto, que propone generar energía eléctrica y combustibles a partir de residuos sólidos urbanos (RSU), sería enviado para su ratificación esta semana al poder legislativo del partido de La Matanza. Los ambientalistas señalan que, a pesar de la envergadura del proyecto, sólo se han difundido públicamente lineamientos generales sin información detallada sobre las características técnicas y económicas de las tecnologías propuestas.
"En este contexto, la aprobación de una ordenanza confirmando este proyecto significaría, en los hechos, otorgar un "cheque en blanco" al Poder Ejecutivo que abriría la puerta a la adopción de prácticas poco probadas y riesgosas desde el punto de vista ambiental, social y económico",  señaló Lorena Pujó, integrante de la Campaña contra la Contaminación de Greenpeace.
En la actualidad, se están promocionando nuevas tecnologías para obtener energía a partir de los residuos sólidos urbanos, frente a los rechazos de las comunidades ante la tecnología más conocida, la incineración con recuperación de energía. Estas tecnologías alternativas, que operan a menores temperaturas y niveles de oxígeno que la incineración convencional, no sólo no han demostrado ser viables para el tratamiento de RSU a una escala significativa sino que además han resultado ser muy riesgosas desde el punto de vista ambiental, social y económico, por las emisiones de sustancias tóxicas, recurrentes fallas operativas y escasa generación de energía.
Además, la carta de la ONG expresa que el hecho de que ENARSA impulse este tipo de proyectos como fuente de "energía renovable" parte de una base errónea, ya que la generación de energía a partir de residuos urbanos no orgánicos no puede ser nunca considerada como renovable, en tanto los residuos no lo son. Se trata de descartes de productos fabricados con recursos naturales agotables y finitos como el hierro, el aluminio, el petróleo, la madera, etc. La empresa debería estar focalizando sus esfuerzos en cumplir el programa del GENREN (Generación Renovable) e impulsar proyectos de energía como la solar, eólica, biomasa, minihidráulica, maremotriz y geotérmica.
"Proponer supuestas soluciones "mágicas" e improvisadas al problema de los residuos es una falta de respeto a los vecinos de La Matanza, que vienen trabajando desde hace años para lograr el cierre definitivo del relleno sanitario de González Catán. La gestión de los RSU debe pensarse en el mediano y largo plazo, adoptando modelos que no afecten el ambiente y la salud de la población. La incineración convencional con o sin recuperación de energía, o las nuevas tecnologías de tratamiento térmico, no son la solución a las necesidades energéticas ni a los problemas actuales de los basurales a cielo abierto o rellenos sanitarios", concluyó Pujó.
Para Greenpeace, la solución adecuada en términos sociales, ambientales y económicos, es la formulación de políticas y la implementación de programas de Basura Cero, que apuntan a lograr la reducción y el reciclado de residuos. A esto se debe sumar la sanción de leyes que contemplen el principio de Responsabilidad Extendida del Productor (REP) que determina la responsabilidad de los fabricantes e importadores de diversos productos en todas las etapas de producción hasta el final de su vida útil e impulsa el ecodiseño y el reciclado.


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Aporte de:
Gladys Enciso-Abogada
Voluntaria SocioAmbiental

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